Elucubraciones de verano

En este escenario en apariencia exánime, en el que todos y cada uno de los seres vivos que lo habitan forman un enjambre de redecillas captoras, grávidas y embutidas, sin otra finalidad que la de provocar y absorber emociones, la Libertad es, con seguridad, inversamente proporcional al tamaño del ego que se posea. A más ego… más dependencia, menos Libertad por tanto, y a más Libertad menos dependencia y más inútil el ego.
Añadamos a este binomio una tercera variable; la Verdad, también con mayúscula para distinguirla de esa otra verdad que se da por absoluta porque aporta alguna esperanza, o porque con ella de la mano se puede pertenecer a un clan, sintiéndose así parte de algo.
La Verdad camina desnuda, se le desprende cualquier adorno que intentes ponerle y nunca te dará calor. Pocos quieren andar con los pies fríos… pero aligera la mochila y te hace más libre.
Se dice en psiquiatría que el ego debería cultivarse durante la primera mitad de la vida porque ayuda a formarse y a desprenderse de miedos, para destruirlo en la segunda mitad, puesto que pierde su utilidad y solo representa un lastre. Yo también lo creo.
Si nos atreviéramos a definir la Libertad, diríamos que es la ausencia del ego.
Si fuéramos capaces de descubrir la Verdad, diríamos sin dudarlo que la causa fue la misma.
Al final, la Verdad y la Libertad caminan juntas, y todos las buscan pero nadie las quiere… no arropan, no sabríamos qué hacer con ellas.

"La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirte. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos".


De ‘El club de los poetas muertos’.


4 comentarios:

Pilar Cárdenes dijo...

Pienso que muchos si la quieren, a sabiendas de que el precio a pagar es la soledad

Alfil dijo...

Decía San Juan de la Cruz:

Las condiciones del pájaro solitario son cinco;
La primera, que se va lo más alto
la segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza
la tercera, que pone el pico al aire
la cuarta, que no tiene determinado color
la quinta, que canta suavemente.

Yo añadiría una sexta; 'Que puede levantar el vuelo sin mirar atrás'

Ser un pájaro solitario, pienso, no es una elección, sino una condición... ¿o no eres tú también de las que atraviesan halos y tópicos buscando el halo de lo verdaderamente importante?

Alfil dijo...

'costumbres y tòpicos'*, sorry.

cristal00k dijo...

Quizás porque estemos muchos más preparados para sobrevivir que para percibir, la verdad es, también, otra interpretación o perspectiva más... de algo que nos queda lejos... Muy lejos! Me refiero, a que 'creo',(y con eso ya digo mucho)a que nadie lee el mismo libro.

Aunque, como dice la canción, 'del derecho o del revés, uno siempre es lo que es y anda siempre con lo puesto, nunca es triste la verdad... lo que no tiene es remedio'

Un abrazo grande!!